martes, 6 de enero de 2009

MALDITAS VEREDAS

Días pasados un caminante hacia los espacios de la Laguna “Don Tomás” reflexionaba como ha cambiado toda la sociedad a partir de la decisión de la mujer de luchar por sus derechos.
En este caso particular la observación del ciudadano santarroseño acotó como un dato de esos cambios, el hecho de que las veredas ya no se conservan como hace cuatro o cinco décadas atrás.

Por aquellos tiempos, el vecino, el dueño de casa, la mujer que trabajaba en el hogar exclusivamente y hasta la autoridad municipal, se preocupaban del estado de las veredas.
El vecino, dueño de la finca, generalmente se preocupaba por tener su vereda en condiciones. Eran épocas de tomar mate en la vereda y se la cuidaba aunque esta fuese de tierra negra apisonada o de ladrillo.

La mujer generalmente la limpiaba diariamente y también el hombre, cuidando que los yuyos no avanzaran y podando las plantas en la época o rastrillando las hojas caídas, combatiendo los hormigueros y la suciedad de los pájaros que en días de lluvia convierten al estiércol en un verdadero peligro para la integridad física de las personas.
Las autoridades municipales se preocupaban también por la condición de las veredas y las ordenanzas tenían penalidades para quienes no las cumplían y estas sanciones se aplicaban, por lo que los propietarios optaban por cumplirlas.

Vereda con escalones, medidores de agua sin tapa y entrada de vehiculos obstaculizando el paso del peatón.

En los lugares donde era obligatoria la vereda y los cordones, previamente se tenía que verificar el nivel de la misma, dado que muchas veces el albañil no lo solicitaba a la Municipalidad, quien debe tener un servicio de líneas y niveles y muchas de las propiedades y sus veredas de una misma calle o manzana han quedado con desniveles que dificultan enormemente el desplazamiento del peatón.

El avance de la tecnología del automóvil propio ha desarrollado en cada casa la necesidad de la “cochera” o el “garaje”, que ha incidido enormemente en la construcción de planos inclinados para permitir una subida más fácil.
A tal punto sucede esto que hoy muchas personas optan por caminar por las calles pavimentadas en vez de hacerlo por las veredas, por todos los obstáculos que encuentran en materia de desniveles, en las que en una misma cuadra uno se puede encontrar con diferencias de 30, 40 0 50 centímetros de una vereda a la otra. Incluso veredas que han sido construidas con materiales que no son los apropiados, como cuando se ponen baldosas lisas que comúnmente son para interiores.

Desniveles propiciados para favorecer la entrada de automóviles a cocheras y garajes, a veces para no tener que desmontar el terreno porque esto significa una inversión con costo adicional para el frentista a quien la línea del cordón cuneta ha quedado mucho más abajo que el nivel de la línea de edificación.


Las escalinatas, los tapiales y aún la vereda de la Escuela Normal en la esquina de la Biblioteca Andrada, el estiercol de paloma sumado al de gatos y peros en días de lluvia una trampa para el "desprevenido".



Pero además mucha gente, propietaria o inquilina agrega verdaderos obstáculos a las veredas que las convierten en espacios peligrosos. Por ejemplo colocar plantas ornamentales y luego no podarlas, sino dejarlas expandirse libremente. O bien hacerles un cordón de material sobresalido.



Además las plantas de ciertas especies, a la que los vecinos no le dejan un cantero adecuado, sino que prácticamente la cercan ahogándola al no dejarle espacio de tierra suficiente para que el agua de lluvia pueda se tomado por el sistema radicular. El efecto combinado de tasas muy pequeñas y las podas indiscriminadas, casi talas irracionales que solo dejan los muñones de las ramas hacen que la planta reaccione desarrollando y extendiendo sus raíces en busca de la humedad en el subsuelo. Esto hace que las veredas sean deformadas, que las baldosas se rompan por la fuerza y como nadie se preocupa por subsanar esta cuestión esas ondulaciones, más los restos de mampostería rota o baldosas flojas son una trampa para los peatones que ven no solo salpicar su calzado o ropa, con el agua sucia acumulada, sino también trastabillar o doblarse sus tobillos.


La vereda del Centro Cívico sobre Avenida Luro esquina ..., además de rota, esta sucia y llena de bosta de las palomas que anidan en los altos arboles.


Otro de los graves inconvenientes, sobre todo en los días de lluvia son las veredas en la que centenares de palomas, gorriones, tordos o u otros pájaros que habitan en lo alto de edificios o árboles y que son los responsables de la gelatina que forma el estiércol con el agua sucia, las hojas y la tierra sobre la vereda. A esto debemos agregar que el incremento notable de la jauría de perros en las últimas décadas y sus bostas que también se agregan al estiércol de gatos y pájaros.



Cito algunos ejemplos de casos emblemáticos en Santa Rosa: la vereda del Palacio de Justicia sobre la calle Hilario Lagos; la vereda de la Escuela Normal sobre la calle Villegas; la vereda del Centro Cívico sobre la Avenida Luro y Padre Buodo.
Además en Santa Rosa como en todas las ciudades ha crecido, por diferentes motivos la tenencia de perros, no solo en las casas sino aún en los departamentos. Estas mascotas son sacadas diariamente por sus dueños a dar un paseo por los alrededores., ocasión en que los animales aprovechan para orinar y defecar, quedando las veredas con los restos de excrementos que si no son detectados por la mirada atenta del peatón puede ser motivo de accidentes.


Calle Pico casi Avda. Roca varias tapas sobresalidas de cámaras de la Cooperativa de Electricidad.

Pero si todo esto fuera poco ahí están los organismos municipales, cooperativos o provinciales que debiendo instalar en las veredas diversos tipos de medidores o casillas de control ya sea del agua, de la electricidad o del gas, no tienen mejor criterio que dejar las tapas sobresalidas del nivel normal de la vereda. En algunas esto es un verdadero campo minado de alcantarillas tapas rotas y muchas veces sobresalidas o mal cerradas por los toma estados y que son propicias para los accidentes peatonales.



Para finalizar digamos que también las confiterías bailables, “Pub”, “Bares”, y similares son veredas donde a menudo la mañana siguiente después de las fiestas de los fines de semana, aparecen vidrios y olores nauseabundos de todo tipo y hasta desperdicios.
Mi amigo y colega Hugo A. me contó que caminando por la vereda de una confitería frente a la plaza se tropezó una mañana con un vidrió lo que le ocasionó un esguince en una pierna, que lo tiró al suelo.


Habrá alguien que se ocupe de poner orden en este tema que tiene que ver con la ecología, la salud publica y la saguridad personal?

1 comentario:

  1. !Cuánta verdad observada!. Yo miro siempre lo mismo cuando camino por esa Ciudad. Y recuerdo que cuando llegué allí por el año 1988, admiré esta ciudad por lo bella y limpia que era. Digo era limpia , porque no sé que pasó?. A quién hay que reclamarle?.Qué pena?. Estos son cambios sociales que costarán readecuar. Muy bueno Luis todo lo que se lee en tu blogs.

    ResponderEliminar

http://luisroldan.blogspot.com.ar
“Sin comentarios, un blog no es un blog”:
Por favor si desea que me contacte con Ud. no olvide dejar su e-mail.
Los comentarios son fundamentales y una de las más importantes razones de ser de un blog como este, ya que en ocasiones llevan a descubrir información muy interesante además de la que uno mismo conoce. Los comentarios son la inspiración e incentivo para seguir escribiendo e investigando. Los agradezco y valoro muchísimo, por ello los animo a que sigan comentando y/o criticando.
No se publicarán comentarios cuya temática no tenga nada que ver con el artículo que has leído, ni mensajes que sólo tengan como interés hacer publicidad, o que contengan ataques o insultos de cualquier tipo.
Muchas gracias y esperamos su visita nuevamente!

Related Posts with Thumbnails